SINDROME FATIGA CRONICA - Estudio Pace y respuesta periodista medico
Última actualización el Miércoles, 23 de Febrero de 2011 17:29
Artículo escrito por el periodista médico belga, Marc Van Impe, a consecuencia de la publicación en The Lancet de los resultados del estudio PACE
20-2-2011
El estudio Pace Trial: ¿también le cansa tanto a Usted?
Desde el principio estaba claro que iba a ser polémico el resultado del estudio inglés Pace que se publicó viernes pasado en The Lancet. Y se había podido saber. En nuestro propio país (Bélgica) ya habían visto semejantes estudios por el Riziv y el KCE con 808 pacientes que habían sido cuidadosamente reclutados en los llamados centros de referencia. Los pacientes fueron sometidos a TCC y TEG. El resultado fue desastroso. 64 por ciento reportó no tener cambios, 30 por ciento había empeorado y solo 6 por ciento dijo haber mejorado. Un nuevo estudio de la KCE, un año más tarde, llegó a un resultado cero. La explicación del profesor Boudewijn Van Houdenhove fue entonces que las expectativas habían sido demasiado altas. En el estudio PACE participaron 641 pacientes. Aquí también las expectativas eran altas. Los resultados correlacionan inversamente.
NOTA: TCC = TERAPIA COGNITIVA CONDUCTUAL -- TEG = TERAPIA DE EJERCICIOS GRADUADOS
Peter White, autor jefe del estudio, despechó las objeciones. Gran Bretaña es el país de la TCC y había que demostrar aquí lo que había que demostrar.
Por esto, enumeramos las oposiciones:
1. La muestra de los pacientes. El estudio tuvo desde el principio un grave hándicap: los pacientes fueron seleccionados en base de los criterios de Oxford, y no en base de los criterios del CDC reconocidos internacionalmente y que utiliza la OMS, o los criterios canadienses más modernos. Esto significa que también participaron muchos pacientes sin SFC/EM al estudio. Solamente se excluyeron pacientes que sufrían de psicosis, desorden bipolar, abuso de drogas, enfermedad cerebral orgánica o desorden alimenticio (58 en total). Todos los demás fueron incluidos. La edad media era 38; 77% mujeres, 56% respondía a los criterios de Oxford. Remarcable era que en el curso del estudio quedó claro que nada menos que el 47% sufría de un desorden psíquico como depresión, ansiedad, OCD (neurosis obsesiva) o PTSD. 40% ingería antidepresivos.
2. Los pacientes también se seleccionaron de manera sujetiva: 70% tenía altas esperanzas de la TEG, 71% creía en pacing (Acompasamiento), y 57% creía en TCC. Solamente el 41% creía en otros cuidados médicos clásicos. Es remarcable en un país donde la TEG y la TCC tienen una mala reputación. La muestra de pacientes estaba claramente no objetiva. No se incluyeron pacientes muy enfermos que no eran capaces de desplazarse (139), que estaban muy desmotivados (143) o que vivían demasiado lejos de los centros.
3. Durante el test se corrigió el proceso: así había en el protocolo original previsión y fondos para un gráfico de actividades, pero se anuló precisamente esta actigrafía. Al contrario, los pacientes tenían permiso de elegir cómo y cuándo informaban en una escala hecha por los mismos investigadores. Este test Chalder no es un instrumento de medición científico reconocido. *. Estaban divididos en 4 grupos: APT, TCC, TEG y cuidados especializados clásicos que consistía en antidepresivos y analgésicos. Recibieron 14 sesiones de terapia durante 23 semanas y otra sesión a las 36 semanas. Después de 52 semanas podían redactar ellos mismos su informe.
El objetivo del estudio fue cambiar los factores conductuales y cognitivos supuestamente responsables de la perpetuación de los síntomas y la incapacidad de los participantes. (“to change the behavioural and cognitive factors assumed to be responsible for perpetuation of the participant’s symptoms and disability.")
Es posible que respecto a esto se hayan conseguido resultados. Pero la salud de los pacientes no ha mejorado. Los mismos autores dicen que estos tratamientos solo eran moderadamente efectivos (“these treatments were only moderately effective") y que se necesita más investigación en tratamientos realmente efectivos.
En la jerga médica, efectividad significa que un tratamiento disminuye los síntomas o los hace desaparecer. Con este experimento no ocurrió ninguna de ambas cosas. Moderadamente efectivo significa que solo tuvo un efecto moderado. Peter White y otros no declaran en The Lancet que las terapias TCC/GEG/APT son tratamientos aptos, pero que tienen un efecto medio.
Evidentemente hubo efecto. Atención, ayuda, coaching, una buena conversación siempre tienen un buen efecto. Pero concluir que el 88% de los pacientes con APT, el 82% de los pacientes con TCC y el 88% de los pacientes con TEG que estaban “contentos con su tratamiento’” ahora estaban curados es una conclusión exagerada. Porque, al preguntar si los efectos eran positivos, resulta que en el mejor de los casos solo el 40% de los pacientes con TCC lo confirmaban. ¡O sea que el 60% no se sentía mejor o incluso peor!
Todos los pacientes respondieron que seguían sufriendo ‘más que normal’ de agotamiento y deterioros cognitivos.
Al preguntar por su ‘sensación global de salud’ (‘Global Impression of Health’) el 40 % respondió que según su opinión había evolucionado de manera positiva, mientras que 60% no había notado cambio. Ningún paciente dijo que se volvía a sentir sano.
Y en la puntuación de las actividades sociales todos los pacientes respondieron que siguieron muy severamente incapacitados (‘very severely impaired').
La conclusión de este estudio es que la TCC y la TEG efectivamente puntúan mejor que la APT (4/8 tests) y que los cuidados especializados clásicos (6/8). Hay que destacar que esta última forma de cuidados solamente consistía en la administración de antidepresivos y analgésicos. Ninguna terapia cura a los pacientes o les posibilita retomar (parcialmente) sus actividades.
Si la intención era mejorar los pacientes, solamente se puede concluir que este estudio terminó en un tremendo fracaso.
Los mismos autores dicen por cierto que la TCC, TEG y la APT solamente tratan síntomas en ciertas personas, no en todas. Declaran claramente que estas terapias jamás se deben considerar como tratamientos primarias para el SFC, pero como adyuvantes que un especialista en SFC puede utilizar si los estima oportunas (“these therapies should never be considered primary treatments for CFS but as adjunct treatments a CFS specialist might use if appropriate.”) http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(11)60096-2/fulltext
Jamás hemos pretendido otra cosa. El estudio belga de Riziv y KCE ya habían demostrado esto con mucha claridad. Un estudio británico anterior había por cierto, llegado a la misma conclusión.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20418251
En otras palabras, fue otra vez un trabajo en vano. La pregunta es ¿qué se ha querido demostrar? ¿Y quién sale ganando si se repite una y otra vez el mismo estudio, del cual ya se va conociendo el resultado? Creo que voy a empezar con mi propia pequeña investigación.
Pregunta 1. ¿Esto también le cansa tanto?
Marc van Impe
Escala de fatiga de Chalder – (* Chalder Fatigue Scale )
• ¿Tiene problemas de cansancio?
•¿Necesita descansar más?
• ¿Se siente somnoliento o adormilado?
• ¿Tiene falta de energía?
• ¿Tiene problemas para empezar cosas?
• ¿Tienen sus músculos menos fuerza?
• ¿Se siente débil?
• ¿Tiene dificultades para concentrarse?
• ¿Tiene más dificultades para encontrar la palabra correcta?
• ¿Tiene lapsus cuando habla?
• ¿Cómo está de memoria?
Si el factor es menos que lo usual en fuerza (0 pts)/ no más que lo usual (1 pt)/ más que lo usual (2 pts) / mucho más que lo usual (3 pts). Una puntuación máxima de fatiga sería 33 pts y una puntuación completamente sin fatiga sería de 0.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<
EL ESTUDIO INGLÉS EN CUESTIÓN: El aumento de actividad en pacientes con fatiga crónica mejora sus síntomas
http://www.elmedicointeractivo.com/noticias_rss_ext.php?idreg=28558
"Ayudar a los pacientes con síndrome de fatiga crónica a superar sus límites y tratar de aumentar su actividad produce una mayor tasa de recuperación que hacerles aceptar la enfermedad y recomendarles que se adapten a una vida con límites, según una investigación del King's College de Londres publicada en Lancet.
El equipo de Trudie Chalder, del King's College, realizó este estudio sobre 640 pacientes en Reino Unido que padecían esta enfermedad, en quienes compararon la eficacia de las terapias que aumentaban gradualmente su actividad y aquellas que animaban al paciente a adaptar sus actividad al nivel de energía que poseían.
Para evaluar su éxito, los autores midieron parámetros como la fatiga, la función física de los pacientes y la habilidad para llevar adelante una vida normal. Además, usaron test para averiguar cuánto espacio pueden recorrer estos pacientes en seis minutos y analizaron el sueño, el humor y los niveles de fatiga que estas personas experimentan después de realizar un esfuerzo.
Todos los pacientes del ensayo recibieron cuidados médicos especializados, que incluían consejos sobre el manejo de la enfermedad y fármacos para tratar síntomas como el insomnio o el dolor.
Al término del estudio, descubrieron que mejoraron más del 60 por ciento de los pacientes con terapias que aumentaban gradualmente su actividad, unos resultados que duplican los de la terapia adaptativa, con un 30 por ciento de éxito. Los pacientes cuya terapia les animaba a aceptar los límites de su enfermedad y adaptar a ella su estilo de vida mostraron menor mejoría tras 24 y 52 semanas de seguimiento."


